Aquí me tienes. Escuchando el sonido de la lluvia. Como si fuera la primera vez. Con la luz apagada y el ritmo de las teclas acompañando la melodía suave de cada gota de agua. Cada una con un sonido, cada una con una finalidad... y todas juntas como riqueza, como fuente de vida y poder.

Aquí me tienes... escuchando el silencio. Mis pensamientos recitan una voz que no es mía. Mis pensamientos escriben una letra que no reconozco. Palabras que no tienen sentido, cadencias que no saben atarse unas a otras. Sueltas, simples, caóticas... pero dentro de todo caos, existe cierto orden.